Esta preciosa caracola, que ha caído en varias ocasiones en el “visu”, pertenece a la familia Ranellidae, dentro de la cual encontramos algunas de las conchas de mayor tamaño existentes, como Charonia variegata, que puede alcanzar hasta medio metro de longitud.
Estas conchas han sido utilizadas tradicionalmente como trompetas haciéndoles un pequeño agujero en el ápice y soplando fuerte a través del mismo.
Este mismo uso, con un sonido más discreto si queréis, se le ha dado también a las dos especies mediterráneas existentes: Charonia lampas y Ch. tritonis.
Los ranélidos poseen todos conchas robustas, de espira alta y abertura porcelanosa con un labio externo calloso, a menudo dentado y suelen presentar un grueso opérculo córneo.