Historietas monográficas #4

Me llamo Claudia, tengo 29 años y, aunque pueda parecer imposible, soy funcionaria de carrera con destino definitivo.

Estudié el Grado en Bioquímica en la Universidad Complutense de Madrid y siempre tuve claro que quería ser profesora de secundaria, por lo que, al terminar la carrera entré directamente a estudiar el Máster de Profesorado por Biología y Geología. 

Después me lancé a la oposición con un preparador y empecé a estudiar a tope desde octubre. Sin embargo, justo antes de Navidades confirmaron que no habría oposiciones ese curso, por lo que dejé de estudiar temas y me dediqué al práctico, programación y unidades, compaginándolo con clases particulares… 

A finales de abril llegó una maravillosa llamada. Me ofrecían dos meses en un colegio concertado. No era público y me tuve que mudar a Logroño, pero no lo dudé ni por un segundo.Tras esos dos meses, en septiembre retomé la oposición centrándome en cursos específicos para preparar el visu. 

En noviembre, de nuevo una llamada. Esta vez de Castilla La Mancha para ir a trabajar hasta final de curso en un pueblo de Guadalajara y por Física y Química. También lo cogí claramente. Preparaba nuevas asignaturas y era jornada completa, me quedaba poco tiempo para la oposición.

Llegó junio 2018. Ávila. Llevaba estudiado el práctico bastante y nada de los temas. Y contra todo pronóstico, porque así son las oposiciones, suspendí la parte práctica (no llegue al 2,5) y aprobé el tema (proteínas, gracias a mi carrera sabía bastante). Posición horrible en listas de interinos… Pero me volvieron a llamar de ese centro concertado de Logroño y estuve allí todo el curso. 

En verano decidí apostar por la pública y dejé el concertado. Quedé a la espera de que me llamaran algún día de las listas de interinos de Castilla y León. Por suerte, me llamaron a finales de septiembre. Nuevo destino y otra vez por Física y Química, pero mi ilusión era tremenda. Me puse manos a la obra con la oposición pero llegó el covid y, otra vez, me quedé sin oposición.

Al próximo curso, también trabajando por Física y Química, no tenía muchas ganas de estudiar… Después de dos intentos nulos, estaba flaqueando. Pero a finales de enero me animé. Estudié toda la botánica y 30 temas.

Llegó junio 2021. Salió uno de mis temas favoritos (notaza) y el práctico me salió bastante aceptable. No tenía esperanzas en la plaza porque vi muchos aprobados con 5 en gente con más experiencia pero milagrosamente, mi nombre estaba entre los 50 con plaza.  

¡Por fin podía dedicarme a enseñar Biología y Geología! ¡Y para toda la vida!

A día de hoy trabajo en un IES de Burgos capital y estoy muy contenta con el centro y con los alumnos, aprendiendo cada día cosas nuevas.

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